Es muy fácil no ponerse en el lugar del otro.
Juzgar una situación la cual nunca has vivido.
Que te llamen valiente y haber sido la persona más cobarde del mundo.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.