Si toco en el aire el espacio de tu ausencia.
Lo noto frío y espeso, como si el tiempo ahí no fluyera.
Cuando se te entumecen las mejillas de la humedad de tus ojos.
Cuando sientas que todo está perdido, que ya no queda miedo porque ya no queda más que perder.
Vuelvo a tocar ese espacio vacío en el aire.
Tan frío y sin embargo es lo único que noto cálido.
Pensar que un día tu ausencia fue presencia.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.