Hay gente que hace heridas
de esas que no se cierran, de las que no curan.
Que aprendes a vivir con ellas, a cuidarlas para que no se hagan más grandes, a echarles alcohol para que no se infecten.
A veces, esas heridas te cambian. Son tan grandes en el pecho que forman un vacío que se traga todo.
No se si son las heridas, o las personas, o simplemente son agujeros negros.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.