Y el día se desangra en el siguiente.
Las horas, los días pasan, porque tienen que pasar.
Vacíos.
Son nada que los llene. Sin nada que veas que valga la pena ya.
Y aquello por lo que si creías, se aleja de ti cada día más.
Dónde quedaron las ganas, las ilusiones y esperanzas.
Veo pasar mi vida, sintiendo que estoy muerta dentro de ella.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.