Oí un click.
Algo cambió.
Vi una luz en mi cabeza, que no se de donde salió.
Pero sentí un empujón, una voz que me decía, esta vez si, esta vez las cosas las vas hacer bien, y saldrás adelante, como siempre.
No se como ha ocurrido, pero mi faro se ha encendido.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.