Son tus manos recorriendo mi cuerpo.
Son tus ojos donde me pierdo.
Es tu boca la que me sonríe.
Es tu pelo el que me acaricia.
Es el vacío en mi pecho el que tanto te echa de menos.
Es mi sangre espesada por el veneno de tus palabras
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.