Y si hoy me he despertado contigo en la memoria ha sido para recordar lo que nunca fuíste, que no eras lo que vendías.
Envenenando todo lo que tocas, destruyendo todo por donde pisas.
Pero vuelvo a ser yo, la persona fuerte y llena de vida que ha conseguido expulsar tu veneno.
Que soy consciente que siempre quedará una gota, un recuerdo, pero no voy a luchar por alguien que él mismo se ha dado por vencido.
Que aunque fueron tus manos las que quise, no son tus manos frías las únicas que existen.
Hay manos que te agarran si te vas a caer, manos que te valoran, manos que te acarician, manos que no juegan contigo, manos que te dan paz y no toda esa angustía que me producían tus demonios.
Manos que te dicen "Descansa bonita"
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.