Si los silencios no son incomodos
Si las esperas se hacen llevaderas
Si fueramos por el mismo camino
La lluvia cae, y no me tocan.
Las gotas, frias sobre tu cara, ocultando todos tus miedos. Y tus anhelos.
Callar tan fuerte que se oiga en el silencio.
Un estruendo.
Un trueno.
Todo lo que no nos decimos.
No nos dijimos.
Ni nos diremos.
Las palabras se enquistan.
Y encontrar la calma a mi tormenta, en tu caos.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.