No se lo que siento, ni tan si quiera si siento.
Si es un sentimiendo o un estado de rabia y tristeza.
Ya no se lo que siento.
Porque no se me permite sentir.
Hay algo que habita conmigo en el pecho, pero no consigo identificarlo.
Es cálido, pero me hace mucho daño.
Me aprieta, se agarra y no se suelta.
Ahoga. Y quiero que se vaya lejos, muy lejos.
Pero siento que si se va, una parte de mi jamás volverá.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.