El tiempo pasa demasiado deprisa cuando es del sofá a tu cama, de tu cama al sofa.
La piel en contacto, pura electricidad.
Dos animales, la lujuría, el deseo y el placer.
Durante ese tiempo, el resto del mundo desaparece. Los miedos, las dudas.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.