La tranquilidad de despertar en una cama que no es la mía.
El desasosiego de ver que tú no estás.
Dando vueltas por la vida, temiendo que no volverás. Esa ilusión por algo o por alguien, esa esperanza, fe y futuro.
Llamando soledad a algo que enrealidad es miedo al amor. A eso que todo lo cura, pero que también un día tanto te destruyó, que ahora te da un miedo atroz.
Y viviré sin sentir, sin tus ojos llenos de vida, sin ninguna espectativa.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.