Prefiero seguir ardiendo a terminar de desaparecer.
Porque mientras siga ardiendo significa que hay conbustible, que aún queda algo de mi. Que prefiero seguir ardiendo y aguantar todo este dolor, porque por lo menos siento algo, y eso me hace estar viva.
Todo lo que arde, luego de sus cenizas renace, más bello, más fuerte, con más fuego.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.