Estoy harta de que la gente me diga lo fuerte que soy.
Lo fui, y lo seré.
Pero ahora quiero romperme. Dejadme que me rompa porque estoy cansada de ser la fuerte.
De anular todos los sentimientos, para hacerme de hielo, y ser fuerte.
Dejadme que grite, que ruja, que llore.
Dejadme de cargar por una vez con los poblemas de todos, que esta noche no quiero salvaros.
Dejadme que me derrumbe, porque no me sostienen ya las piernas.
Dejadme que eche de menos a quien yo quiera, aunque no deba, aunque no tenga ese derecho.
Dejadme esta noche, que esta noche, no quiero ser fuerte.
Ya se que no me correspondes. Y eso me crea ira y confusión. Intentar algo fútil, con una esperanzas nulas y fracasar estrepitósamente. Kant dice que mentir siempre está mal. Y yo sigo esa máxima. Y los principios no son principios si eliges cuando seguirlos. Es instinto de supervivencia del ser humano, o el afán de autodestrucción.